
Este polémico diseñador de 24 años con orígenes franceses estudió peluquería y sus shows siempre causan polemica en el London Fashion Week.
La ropa en sus desfiles no es algo fundamental, ya que busca enfocar la atención en sus pelucas y sombreros, dejando al descubierto a sus modelos. Las prendas están confeccionadas para complementar la cabeza y sombreros, no al revés.
Su complejo trabajo y esculturas capilares son prácticamente imposibles de usar fuera de la pasarela, claro que hay algunas excepciones como Lady Gaga.
El humor y excentricismo que le da a la industria de la peluquería nos recuerda a los supersónicos y la maquina que esculpía los cabellos.









